Yojana Elkadi, estudiante de ESAH

«El curso de ESAH ha significado mi consolidación profesional en Islandia»

Hablamos con Yojana Elkadi, graduada del Curso de Cocina Profesional de ESAH, sobre su experiencia y sus próximos pasos.

La historia de Yojana Elkadi es una historia de reinvención. Ejercía como abogada, pero la vida la llevó por un camino diferente: primero, se dedicó de lleno a la crianza de sus hijos, y después, tomó la difícil decisión de emigrar sola a Islandia. «Llegar a un país tan distinto, con un clima y un idioma nuevos, y con la distancia de mis hijos pesando en el corazón, fue un reto enorme. Encontré mi refugio trabajando en las cocinas de las iglesias y de las escuelas locales, preparándoles la comida a los refugiados en Islandia y luego a los niños islandeses. Ver sus sonrisas al comer se convirtió en mi terapia diaria; cuidar de esos personas y niños a través de mis platos me ayudó a sanar la distancia con los míos y me dio el impulso para profesionalizarme en este oficio».

¿Cómo comenzó tu pasión por la cocina?
Siempre tuve un vínculo bonito con la cocina, pero mi verdadera pasión nació de la necesidad de cuidar, nutrir y conectar. De profesión soy abogada, una carrera donde defendía los derechos de los demás a través de las leyes. Sin embargo, cuando la vida me llevó a volcarme por completo en el cuidado de mis hijos, descubrí que la cocina era otra forma de protección y de entregar amor. Cocinar para ellos me hizo entender que los alimentos no solo nutren el cuerpo, sino también el alma. Más tarde, al emigrar a Islandia, esa pasión se convirtió en mi mayor refugio y en mi nuevo lenguaje.

¿Cómo conociste el curso de Cocinero Profesional de ESAH?
Trabajando ya en el sector escolar en Islandia, me di cuenta de que para crecer, liderar y hacer las cosas con la excelencia que a mí me gusta, la intuición no era suficiente. Necesitaba técnica y bases sólidas. Empecé a buscar opciones que me permitieran estudiar con rigor europeo pero que se adaptaran a mis horarios laborales en el norte de Europa, y así fue como encontré las excelentes referencias del Curso de Cocinero Profesional de ESAH en internet.

¿Qué balance sacas del curso?
El balance es sumamente positivo y enriquecedor. Entré al curso siendo una madre que cocinaba con el corazón y una trabajadora que seguía instrucciones, y salgo con la mentalidad, la técnica y la seguridad de una cocinera profesional. Me ha dado una estructura mental muy clara —quizás rescatando un poco mi estructura de abogada— para entender los procesos, las texturas, las temperaturas y la gestión de una cocina a nivel profesional.

¿Cuál ha sido el mayor reto y el mayor logro que sientes que has tenido durante el curso?
El mayor reto: sin duda, la gestión del tiempo y la autosuficiencia. Compaginar un trabajo exigente en Islandia, adaptarme al entorno y estudiar a distancia requiere una disciplina de hierro. Al principio, dominar ciertas técnicas complejas de vanguardia de manera individual en mi cocina fue un desafío.
El mayor logro: haber mantenido la constancia y ver el resultado final. Mi mayor logro ha sido aplicar de inmediato lo aprendido en mi trabajo actual y sentir el respeto profesional de mis compañeros y la satisfacción de ver cómo ha mejorado la calidad de lo que preparo día a día.

¿Qué crees que diferencia la formación en ESAH de otras formaciones en el área?
Lo que diferencia a ESAH es el rigor de su programa combinado con la calidez del seguimiento. A pesar de la distancia geográfica, nunca me sentí sola. El material didáctico está perfectamente estructurado y los profesores evalúan con una exigencia real, lo cual se agradece enormemente cuando buscas una formación de nivel y con validez en el exigente mercado europeo.

¿Cómo es estudiar 100% online?
Es un ejercicio de responsabilidad y libertad. Para alguien en mi situación, con horarios fijos de trabajo y viviendo en el extranjero, la modalidad 100% online era la única opción viable. Exige ser muy organizada y constante, pero te da la flexibilidad de repasar las lecciones a tu propio ritmo, de madrugada o en los días libres, convirtiendo tu propia cocina en tu laboratorio de aprendizaje.

¿Cuáles son tus planes una vez terminado el curso y cómo te ha ayudado?
Este curso ha sido el puente dorado para mi consolidación profesional en Islandia. Mi plan a corto plazo es seguir escalando en el sector de la restauración y la gestión alimentaria aquí (por los momentos), aportando un estándar más alto, menús más elaborados y una gestión de seguridad alimentaria impecable. A largo plazo, me ha devuelto la confianza para emprender un proyecto propio en el futuro. ESAH me ayudó a demostrarme a mí misma que no importa lo difícil que sea empezar de cero en otro país: con estudio y pasión, siempre es posible volver a brillar. Me ha despertado tanto las ansias de crecer cada día más y seguir estudiando tanto que, de hecho, ya me he inscrito en el Curso de Cocina Internacional, el cual iniciaré en agosto. ¡A seguir aprendiendo!