Milenys Fernández, alumna del Máster en Pastelería Profesional de ESAH

«Terminar mi Máster en Pastelería Profesional en ESAH fue una montaña rusa de emociones»

Milenys Fernández, graduada del Máster de Pastelería Profesional de ESAH, nos habla de su fabulosa experiencia de aprendizaje y de un sueño cumplido.

Se mudó a Madrid desde Venezuela, junto a su pareja, con una larga lista de metas y sueños que cumplir. Pero uno de ellos, el que ahora la emociona hasta las lágrimas cuando lo menciona, no estaba en su radar originalmente: ser una egresada del Máster en Pastelería Profesional de ESAH.

Milenys comenzó estudiando Derecho, pero dejó la carrera y empezó a trabajar en atención al cliente, luego en cocina cuando emigró a Brasil y después en pastelería en Madrid. “No sabía que me iba a dedicar a esto. Jamás pasó por mi cabeza, pero desde pequeña siempre me ha gustado la pastelería. Siempre me ha llamado la atención de crear postres y ver el mundo detrás de todo esto. Así que decidí formarme profesionalmente. Hice este máster y me ayudó mucho a empezar de cero y crecer, para entrar en este campo que ahora es lo que realmente me apasiona”.

¿Cómo conociste ESAH?
Estaba trabajando en pastelería y mi jefa, mi antigua jefa, me sugirió estudiar. Ella buscó las mejores opciones y encontró ESAH. Me dijo: «Haz el máster en pastelería profesional, anímate, que yo sé que tú puedes”. En ese momento dudé un poco de mí. Pero no me arrepiento en lo absoluto. Creo que fue una de las mejores elecciones que he hecho. Lo digo y me dan ganas de llorar de la emoción.

¿Cómo es estudiar en una formación online con una plataforma?
Es super fácil, la verdad. A veces podemos tenerle miedo porque pensamos que no será igual, pero realmente es lo mejor. Una de las mayores ventajas es el tiempo. Hay ocasiones en las que no tienes tanto porque trabajas, no libras lo suficiente o tienes que viajar, pero con esta plataforma eso no es un problema, porque te organizar tú. Puedes estudiar donde quieras. La verdad es una muy buena opción y está todo muy bien organizado, es muy intuitivo.

La pastelería profesional requiere una precisión milimétrica. ¿Cuál ha sido el mayor reto técnico al que te has enfrentado durante el máster de pastelería en ESAH?

Mi reto fue crear mis elaboraciones en mi proyecto final. Fue un reto bastante emocionante y, a la vez, frustrante. Pero con la ayuda de mi tutora se hizo mucho más fácil. Con el apoyo y todo el conocimiento adquirido pude crear ideas y desarrollarme de una forma que me permitió explorar. Y eso hice. Me metí en mis raíces y saqué seis postres. Nunca imaginé que los podría hacer, pero con esfuerzo y dedicación todo se logra.

A lo largo de la formación de ESAH habrás visto desde masas madres hasta alta chocolatería. ¿Qué módulo te ha sorprendido más?

El módulo que más me ha gustado es el de pastelería saludable. La verdad, te da muchísimas opciones para todas aquellas personas que no pueden comer un postre porque tienen alergias, intolerancias y otras aflicciones que limitan su dieta. Entonces se trata de pensar, tomando en cuenta los productos, las elaboraciones, ¿qué podemos utilizar para dar una mejor calidad y que la persona se sienta conforme e incluida? Porque, créeme, a mí como persona y también como cliente me gustaría llegar y sentarme en un lugar y decir: «Wow, se nota que en este lugar toman en cuenta a todos y piensan en que todos puedan disfrutar de un buen postre sin limitaciones”. Es lo que más me ha impactado de manera positiva.

La precisión, la tolerancia a la frustración y el trabajo bajo presión son el pan de cada día de las grandes cocinas. ¿De qué forma te ha preparado la metodología de la escuela para afrontar la realidad de un servicio de alto rendimiento?

Este máster me ha enseñado a trabajar a nivel profesional y bajo presión. El máster te ayuda a ser más organizada, a tener una estación estructurada donde puedes hacer todas las producciones sin retrasos y cumpliendo con los estándares, siempre pensando en que de esa manera también ayudas a todo el equipo.

Cuéntame uno de los retos que superaste en el transcurso del máster.

¡Cuando hice mi primera elaboración de masa de hojaldre! Fue todo un reto porque no tenía los implementos (si estás en un obrador, tienes una máquina). Al principio sentí frustración al no saber cómo hacerlo, pero con el paso a paso que te dan es muy fácil. Al principio piensas que no lo puedes hacer, pero luego… no es así. Sí puedes porque te lo explican en detalle. Al segundo intento me salió super bien. Esto se trata de asumir un reto cada día e ir evolucionando más con cada módulo. Por ejemplo, no me gusta mucho la chocolatería y me tocó ese módulo y en ese proceso poco a poco llegué a amarla. En este máster entregas todo lo que tienes para entender y poner en práctica lo aprendido y que te salga bien y eso me genera mucha pasión y cuando uno hace realmente algo con pasión, todo sale bien.

¿Cómo es estudiar un Máster en Pastelería Profesional si no tengo los suficientes aparatos para poder cocinar en mi casa propia? ¿Es un impedimento?

No es ningún impedimento no tener utensilios de pastelería. Yo, claro, no tenía ningún tipo de instrumentos cuando realicé mi Máster en Pastelería Profesional en ESAH. Al principio parecía un obstáculo, sientes un poco de frustración al pensar que vas a poder hacerlo porque primero tienes que comprar los utensilios y no es así. Yo también pensé lo mismo y aquí estoy graduada del Máster en Pastelería Profesional de ESAH.

¿Cómo es tratar con los profesores o los tutores en el máster de ESAH?

Los recomiendo al 100%. Me encantan. Mi tutora siempre estaba al 100% atenta a todo: cada detalle, cualquier duda… siempre tenía una respuesta inmediata. Además, la plataforma te notifica cuando ya te llega un mensaje de la escuela, por lo que siempre estás al tanto. La verdad es que es un placer, sinceramente. Y no porque sea online dejas de sentir y tener una comunicación humana. Yo sentí la conexión con mis profesoras, más que todo con mi profesora Rosa Alonso. Ella ha sido una parte muy fundamental en mi proceso, en mi proyecto y en todo. Siempre estaba pendiente de mí en cada paso. Estoy muy agradecida por su compromiso con mi formación, eso hace que creas en ti mismo y no pierdas las esperanzas.

Acabas de terminar el Máster en Pastelería Profesional en ESAH. ¿Qué se siente al decir: por fin soy una experta pastelera?

Terminar mi Máster en Pastelería Profesional en ESAH fue una montaña rusa de emociones. Cerca del final tuve dos semanas de mucha producción y atención a cada detalle porque quería que todo saliera perfecto. Y la verdad es que me alegré cuando me dieron mi nota, cuando me dieron cada observación, incluyendo las sugerencias de mejora. Lloré de la emoción. Incluso ahora me pongo sentimental, es algo que no puedo describir. Es una meta que logré y no me arrepiento en lo absoluto de haberme inscrito en este máster. La verdad es que no hay comparación.